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Comprender el tema

La República Romana fue el sistema político que rigió Roma entre el 509 a. C., tras la expulsión de los reyes, y el 27 a. C., cuando Octavio concentró el poder. Se basaba en el equilibrio entre cónsules, Senado y asambleas populares, con magistraturas anuales y colegiadas. Durante cinco siglos, Roma pasó de ciudad-estado itálica a potencia mediterránea, pero las guerras civiles, la concentración de mando y la presión social acabaron transformándola en el Imperio.

El equilibrio institucional republicano
La República romana se sostenía en la idea de evitar la concentración del poder en una sola persona. Las magistraturas eran anuales, colegiadas y, en general, no remuneradas, lo que en la práctica las reservaba a las élites. Los cónsules podían vetarse mutuamente, el Senado orientaba la política sin legislar formalmente y las asambleas elegían a los magistrados y aprobaban las leyes. El tribunado de la plebe, con su derecho de veto (intercessio), era el contrapeso frente al patriciado. Este sistema funcionó mientras el Senado mantuvo prestigio y las ambiciones individuales quedaron contenidas por la costumbre (mos maiorum) más que por normas escritas.

La lucha entre patricios y plebeyos
Durante los dos primeros siglos de la República, la plebe conquistó derechos mediante las secesiones, es decir, retiradas al Aventino u otros lugares como forma de presión. Así surgieron los tribunos de la plebe y las asambleas plebeyas propias. Las Leyes de las XII Tablas fijaron por escrito derechos básicos hacia 450 a. C., y la ley Licinia Sextia abrió el consulado a los plebeyos en 367 a. C. Con el tiempo, una aristocracia plebeya se integró en el Senado y formó la nobleza patricio-plebeya, de modo que la igualdad jurídica no eliminó las desigualdades económicas y políticas reales.

De la expansión a la crisis
Las victorias sobre Cartago, Macedonia y Siria convirtieron a Roma en la potencia dominante del Mediterráneo, pero también transformaron su sociedad: llegaron esclavos en gran número, crecieron los latifundios y muchos campesinos itálicos se empobrecieron. Los hermanos Graco intentaron una reforma agraria a finales del siglo II a. C. y murieron violentamente. El ejército dejó de ser un servicio de ciudadanos propietarios con la reforma de Mario, que creó ejércitos profesionales leales a sus jefes. Esta combinación de desigualdad, violencia política y clientelas militares desgastó las instituciones republicanas.

El final de la República y el Principado
Tras la dictadura de Sila y el primer triunvirato de César, Pompeyo y Craso, la República entró en guerra civil. César venció, se hizo nombrar dictador perpetuo en 44 a. C. y fue asesinado ese mismo año. El segundo triunvirato (Octavio, Antonio y Lépido) terminó en otra guerra civil que Octavio ganó en Accio en 31 a. C. En 27 a. C. el Senado le concedió el título de Augusto: mantuvo formalmente las instituciones republicanas, pero concentró el mando militar, el poder tribunicio y el control de las provincias clave, inaugurando el Principado.

Preguntas de repaso

¿Qué diferencia había entre los cónsules y el dictador en la República Romana?

Los cónsules eran dos magistrados ordinarios, elegidos cada año, con poder ejecutivo y militar, y cada uno podía vetar al otro. El dictador era una magistratura extraordinaria: se nombraba en momentos de grave crisis, con poder pleno y sin colega, pero solo por un plazo máximo de seis meses. La figura se degradó cuando Sila y César la usaron de forma prolongada o vitalicia, rompiendo su carácter temporal.

¿Qué papel tuvieron los tribunos de la plebe?

Los tribunos de la plebe surgieron de las secesiones de la plebe a comienzos del siglo V a. C. como defensores de los ciudadanos frente a los abusos de los magistrados patricios. Su arma principal era el veto (intercessio), que podía bloquear actos del Senado y de otros magistrados. Con el tiempo, el poder tribunicio se convirtió en una herramienta política codiciada, y Augusto lo hizo base legal de su posición como princeps.

¿Por qué se suele señalar el año 27 a. C. como el fin de la República?

Porque en 27 a. C. Octavio, ya vencedor de sus rivales tras la batalla de Accio, devolvió formalmente sus poderes al Senado y recibió a cambio el título de Augusto y el control de las provincias clave. Las instituciones republicanas siguieron existiendo en apariencia, pero el poder militar y político quedó concentrado en una sola persona. No hubo una fecha única de abolición: fue un proceso gradual de transformación hacia el Principado.